Las pesquerías argentinas se pueden dividir en dos grupos, el de las llamadas costeras y las de altura.
Costeras
Las pertenecientes a este grupo son las pesquerías que podemos considerar de tipo artesanal o artesanal industrial o las que se producen en la franja submareal o intermareal.
- De tipo artesanal.
Es aquella que se realiza más o menos de la línea de baja marea hasta la distribución horizontal de las macro algas, en golfos y bahías abrigados de la costa. Estos pescadores trabajan durante todo el año.
El esfuerzo es prácticamente manual y la tecnología es relativamente sencilla. En general, las tecnologías tardan mucho en llegar a imponerse en las zonas pesqueras artesanales de la Argentina. - Pulperos y buzos marisqueros.
Extractores manuales o con gancho que trabajan fundamentalmente en el intermareal, en el primer caso, y en el submareal, los buzos marisqueros. Su tecnología es un poco más compleja que la del componente anterior. - De tipo industrial artesanal.
Si bien hay una tendencia a llamarla flota semi-industrial o industrial artesanal, opera en una franja, que incluye los golfos y las bahías, no obstante no pasa las 10 millas náuticas de la costa. Tiene características zafrales, esto quiere decir que hay una temporada bien marcada de intensa pesca en el año, principalmente en primavera y verano. En este caso el esfuerzo en pesca es mixto, hay un componente mayor de esfuerzo mecánico (para arrastre de la red a bordo), pero hay una parte bastante importante de trabajo manual (la red debe ser levantada a mano a la cubierta del barco). Algunos de estos barcos costeros tienen innovaciones tecnológicas como el navegador satelital, ecosondas computarizadas, aunque la mayoría de los barcos son viejos, con predominio de cascos de madera. A bordo trabajan de 5 a 6 personas, el patrón, un primer pescador, y el resto colabora en las tareas.
De altura
El otro grupo, las pesquerías de altura, son las que tienen lugar más allá de las 15 millas. Están compuestas por tres estratos de flota con diferencias bien definidas en los barcos utilizados.
- Los "fresqueros de altura".
Con características zafrales (primavera - verano), su esfuerzo es mecánico ya que toda la puesta en marcha de captura y puesta a bordo del recurso se realiza a través de aparejos.
Nuestra flota es bastante vieja y con tecnologías antiguas. No tiene frío a bordo sino hielo en escamas, lo que significa una autonomía de navegación limitada de 4 o 5 días. En una era de pesca competitiva este tipo de flota tiende a desaparecer. - Los "congeladores".
Son aquellos que poseen cámaras. Trabajan sobre agua de plataforma y también sobre el talud durante todo el año. Los barcos nuevos presentan tecnologías de punta, con pequeño formato y cámara congeladora. El esfuerzo es totalmente mecánico. Al ser capaces de frizar las capturas, tienen una autonomía importante. Es decir que pueden pescar aproximadamente 6 meses seguidos en alta mar. - Los "factoría".
No son muchos en el Mar Argentino, trabajan sobre la plataforma y el talud, durante todo el año, El esfuerzo es totalmente mecanizado, la tecnología es alta, y poseen cámara de frío a bordo lo que los hace capaces de congelar la captura.
Se distinguen de la flota congeladora porque procesan el pescado. Por lo tanto son capaces de obtener un coeficiente de estiba máximo. Por ejemplo, la merluza rinde 2 por 1, es decir que de cada 2 kg de merluza se completa 1 kg de filet. Y como estos barcos filetean a bordo, tienen máquinas automáticas; entonces a la bodega se multiplica por 2.
Pesca, Recolección de Macroalgas y Maricultura en Patagonia
La pesca costera, la pesca artesanal y las extracciones de macro algas forman un complejo mosaico de actividades económicas de pequeña escala, basadas en un uso extractivo de la biodiversidad costera. La maricultura está aún poco desarrollada en la región, aunque presenta potencialidad para su expansión en los próximos años.
Entre los 41º y 52º Sur, alrededor de 800 a 900 pescadores y recolectores capturan y desembarcan 55 especies de peces y mariscos de distribución más o menos amplia en la región, y se cosechan 2 especies de macro algas para la industria, actividad que alcanza su mayor intensidad durante la primavera y el verano.
Pesca costera y descarte
En Patagonia la pesca costera explota a pequeña escala un conjunto de caladeros situados a poca distancia de la costa, siendo la pesca con redes de arrastre de fondo la modalidad extractiva dominante.
En 1994 y 1995, se declararon en la región desembarcos que promediaron las 700 mil tn/año, con exportaciones por 500 millones de U$D/año. El 96% de estos desembarcos los sumó la flota de congeladores y factorías que operan en las aguas de la plataforma continental. Entre el 4 y el 5% de los desembarcos correspondieron a las flotas costeras de Río Negro, Chubut y Santa Cruz, generando 21 millones de U$D/año en exportaciones.
La merluza, Merluccius hubbsi, es la especie más buscada. El langostino, Pleoticus muelleri, es también un recurso valioso que genera 4 millones de U$D/año. Estas pesquerías, enfrentan actualmente un deterioro general de su base de recursos y una pérdida de su rentabilidad por factores externos, tales como la sobrepesca global en el Atlántico Sudoccidental y la caída en los precios internacionales de los congelados.
Entre 1993 y 1996, las pesquerías costeras de arrastre capturaron en total 100 especies de peces e invertebrados, pero encajonaron y desembarcaron 36 de ellas. Se arrojaron al mar ejemplares de 83 especies. Se suman a las especies sin mercado (by catch), los descartes de ejemplares de especies con tallas menores a las requeridas por la industria, consecuentemente, se aprovecha así el 36% de las especies pescadas.
Los caladeros no presentan signos de contaminación y no se observan manchas de hidrocarburos sobre la superficie. Se destacan sin embargo, los fondos de la Bahía Engaño en Chubut, con contaminación por plásticos y latas provenientes del balneario cercano. Estos elementos contaminantes aparecen retenidos en las redes que pescan camaron, principalmente en primavera y en verano, cuando un mayor número de gente frecuenta la playa.
Al evaluar en los caladeros el aprovechamiento del by catch por aves marinas, se comprobó que las principales especies beneficiadas, con el mayor número en torno a los barcos son: la gaviota cocinera Larus dominicanus y el albatros de ceja negra Diomedea melanophris. Además se observaron otras 20 especies de aves marinas, que junto con la gaviota y el albatros, completan el conjunto de aves que aprovechan las especies arrojadas al mar durante las faenas de pesca.
Pesca artesanal
La pesca artesanal es una actividad de captura y recolección de peces y mariscos, regular (todo el año), o zafral (con temporadas definidas), que utiliza técnicas relativamente sencillas y con una alto componente de trabajo manual en el esfuerzo de pesca.
Cuando las tareas se realizan desde embarcaciones, con o sin motor, éstas no superan las 10 tn de registro bruto.
Entre los 41º y 52º Sur, 350 pescadores, buzos y recolectores, pescan principalmente en 14 sitios de las costas de Patagonia y capturan 36 especies (11 mariscos y 25 peces costeros), que conforman la base de recursos pesqueros artesanales costeros de la región.
Estas pesquerías están teniendo un rápido crecimiento en los últimos años, y entre 1992 y 1995 se duplicaron las capturas declaradas por pesca artesanal en la Patagonia. Este aumento se debe principalmente al aporte de las extracciones de moluscos bivalvos, que aumentaron más del 100%, llegando a las 1000 tn/año y más de 2 millones de U$D/año en 1995.
Dentro de la heterogeneidad del sector se reconocen cuatro conjuntos diferentes, en sus tecnologías y distribución. Cada uno presenta una problemática propia.
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Maricultura
Los cultivos marinos continúan en estado incipiente en la región, con desarrollos relativamente exitosos en ciertos sitios de la costa norte de Patagonia, como la ostra nativa Ostrea puelchana, la salmonicultura en el Golfo San Matías, y el mejillón en Chubut. Esta actividad resulta particularmente sensible al impacto por derrames de petróleo y a la contaminación local de las aguas por metales pesados.
A partir de 1996 existe financiamiento internacional para el desarrollo de estas actividades desde el Estado, orientadas en general a la introducción de especies de alto valor comercial, principalmente salmones, aunque se evalúan otras especies, en las costas del centro y Sur de Patagonia. Un documento recientemente generado por el PMIZCP señala la importancia de extremar las precauciones para estas introducciones, a fin de evitar la posible dispersión de enfermedades nuevas en la región, e interacciones negativas con las especies nativas.
En las experiencias de cultivo de mejillón, con captación de semilla mediante colectores en la costa Norte del Golfo San José y engorde en el Golfo Nuevo, en Chubut, las interacciones documentadas con la fauna superior (ballena franca austral) generaron medidas de ordenación y rediseño de los sistemas de colectores por parte del Estado Provincial. No obstante esto, aún persisten las irregularidades de los permisionarios en cuanto al cumplimiento de esas normativas.
Vedas
Las vedas son restricciones en las actividades pesqueras. Estas prohibiciones pueden tener diferentes objetivos, la protección de segmentos estacionales coincidentes con la reproducción y etapa juvenil o la protección de áreas específicas de cría.
Para conseguir resultados reales en cuanto a la sustentabilidad a mediano
plazo (5 años), de los dos principales recursos de la pesca costera: merluza y langostino. Las vedas reproductivas y de protección de juveniles deben mejorar su eficiencia,
Los trabajos en Isla Escondida, en la Provincia del Chubut, un área de concentración y puesta de merluza con presencia de juveniles, señalaron la necesidad de prolongar la veda en casi dos meses (de Febrero a Abril) para proteger los juveniles del ingreso de congeladores y factorías. Esta propuesta fue incorporada a la ordenación pesquera por el Estado Nacional (Res. 17/96 SAGyP/Argentina) en 1996.
La ampliación mencionada implica además, una reducción de la actividad pesquera en torno a Punta Tombo, la mayor colonia reproductiva del pingüino de Magallanes en la Patagonia.
En el sur del Golfo San Jorge, área de veda de Bajo Mazarredo y espacio clave de crecimiento y concentración de ejemplares juveniles de langostinos, los reiterados ingresos de barcos congeladores y factoría, generan altas mortalidades sobre esta especie y elevados niveles de descarte (en ocasiones más del 60% de las capturas del lance).
Los esfuerzos de control implementados hasta ahora, resultan insuficientes frente a los ingresos de grandes pesqueros, concentrados en el nordeste del área sobre fines del calendario de veda. Estas acciones ilegales comprometen críticamente las zafras estivales de langostino en los caladeros costeros del Golfo San Jorge.
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Las Pesquerías
